Cuánto cuesta armar un complejo de pádel en Argentina
8 min de lectura
Los números que casi nadie te muestra antes de meterte: obra, iluminación, costos fijos mensuales y cómo calcular el punto de equilibrio con tu propia grilla de horarios.
Armar canchas de pádel dejó de ser una idea de nicho: en los últimos años se abrieron complejos en casi todas las ciudades del país. Eso significa dos cosas. Que hay demanda real, y que ya no alcanza con poner las canchas y esperar. Antes de invertir conviene entender bien dónde se va la plata y de dónde vuelve.
Esta nota no te va a dar un número mágico, porque no existe: los costos de obra en Argentina se mueven mes a mes y dependen muchísimo de si ya tenés el terreno. Lo que sí te va a dar es la estructura de la cuenta, para que puedas armarla con los precios que te pasen a vos.
Las cuatro partidas grandes de la inversión
1. El terreno
Es la variable que más cambia el resultado y la que menos control tenés sobre ella. Hay tres caminos:
- Terreno propio. Es el mejor escenario: sacás el alquiler de la ecuación y tu punto de equilibrio baja muchísimo.
- Alquiler. Bajás la inversión inicial pero te cargás un costo fijo mensual que vas a tener que cubrir sí o sí, incluso en enero cuando baja la actividad. Pedí contrato largo: si invertís en obra sobre un terreno alquilado a 2 años, estás construyendo para el dueño.
- Sociedad con el dueño del terreno. Cada vez más común. Reduce el desembolso inicial a cambio de resignar parte del margen.
Una cancha de pádel necesita aproximadamente 10 x 20 metros de superficie de juego, más el espacio perimetral de circulación. Sumale vestuarios, un espacio de espera y estacionamiento si querés que la gente vuelva.
2. La obra y las canchas
Acá entra la platea de hormigón, la estructura, los vidrios templados, el césped sintético y el montaje. Es la partida más grande después del terreno y donde más tentación hay de ahorrar.
Un consejo que se repite entre los que ya pasaron por esto: no ahorres en la platea. Una base mal hecha se manifiesta a los dos años en vidrios que se desajustan y en un piso que junta agua, y arreglarla implica desarmar la cancha entera. El césped se recambia cada varios años y es un costo previsto; la base es para siempre.
También decidí temprano si van a ser canchas panorámicas (sin columnas en los laterales, más caras, mejor experiencia y mejores fotos) o tradicionales. Es difícil cambiar de opinión después.
3. La iluminación
Es el rubro que más se subestima y el que más impacta en tu facturación, porque el 70% de tu negocio pasa después de que se hace de noche. Si la cancha está mal iluminada, los jugadores lo notan en la primera pelota alta y no vuelven.
Hoy la referencia es LED. Cuesta más que el sistema viejo y se paga solo en consumo: la luz es uno de los costos fijos más pesados de un complejo de pádel, y es un costo que corre exactamente en el horario en el que más facturás.
Chequeá también la capacidad eléctrica disponible en el lote antes de firmar nada. Descubrir que necesitás una subestación después de haber hecho la obra es el tipo de sorpresa que voltea un proyecto.
4. Todo lo demás
Vestuarios y baños, un espacio de bar aunque sea mínimo, cartelería, mobiliario, redes, paletas de alquiler y pelotas. Individualmente parecen chicos; sumados no lo son. Presupuestá esta partida con generosidad porque es donde siempre se dispara el «no lo habíamos contado».
Los costos fijos que corren todos los meses
La inversión inicial se hace una vez. Los costos fijos son los que te van a acompañar:
- Alquiler, si no es terreno propio
- Luz y agua (la luz es el peso pesado)
- Sueldos de encargados
- Mantenimiento: cepillado del césped, reposición de arena, limpieza
- Seguro de responsabilidad civil
- Impuestos y tasas municipales
- Contador
- Software de reservas y gestión
Escribilos todos antes de abrir. La cuenta que hunde complejos no es la de la inversión: es la de los fijos.
Cómo estimar cuándo recuperás la inversión
Acá está la parte que casi nadie hace bien. La forma correcta de proyectar la facturación no es «precio del turno x cantidad de turnos posibles», porque eso asume 100% de ocupación, y eso no existe.
Hacé esto en su lugar:
- Dibujá tu grilla real. Una cancha abierta de 9 a 24 tiene 15 franjas por día. No todas valen lo mismo ni se venden igual.
- Separá horario pico de horario valle. En la mayoría de los complejos de pádel el pico va de 18 a 24 de lunes a viernes, más la mañana del sábado y el domingo. Eso es una fracción del total de horas disponibles.
- Asigná una ocupación realista a cada bloque. Un complejo consolidado puede llenar casi todo el pico; el valle rara vez pasa de un porcentaje bajo sin trabajo comercial específico.
- Multiplicá por tu precio por franja y recién ahí tenés una facturación proyectada creíble.
- Restá los fijos. Lo que queda es lo que amortiza la inversión.
Cuando hacés esta cuenta bien aparece la conclusión más importante del negocio: la diferencia entre un complejo que rinde y uno que apenas sobrevive está casi siempre en el horario valle, no en el pico. El pico se llena solo. Lo escribimos con más detalle en cómo llenar las canchas en los horarios muertos.
Tres errores caros que se repiten
Abrir sin forma de tomar reservas online. Vas a tener el pico de interés más alto de la vida del complejo justo en el mes de apertura, y si la única manera de reservar es que alguien conteste el WhatsApp, vas a perder una parte de esa demanda. Es el peor momento posible para perderla.
No cobrar seña desde el día uno. Si arrancás dejando reservar sin pagar nada, después es incómodo cambiar la regla. Empezar con seña desde la apertura hace que nadie lo viva como una restricción nueva. Lo desarrollamos en cómo cobrar señas con Mercado Pago.
Presupuestar solo las canchas. La experiencia completa —baños limpios, luz que no molesta, un lugar donde sentarse a esperar— es lo que hace que un grupo elija tu complejo en vez del que está a diez cuadras. Y cuando hay muchos complejos cerca, eso es exactamente lo que decide.
En resumen
Pedí presupuestos por las cuatro partidas grandes por separado, armá la tabla de costos fijos completa y proyectá la facturación por franja horaria, no por promedio. Si el número cierra con una ocupación conservadora del horario valle, el proyecto es sólido. Si solo cierra asumiendo que llenás todo, es un proyecto que depende de que nada salga mal.